
El Arte de No Posponer la Existencia y Reclamar tu Tiempo como el Tesoro más Sagrado
Imagina que sostienes en tus manos un reloj de arena de cristal soplado, pero en lugar de granos de arena, lo que se desliza por su cuello estrecho es la esencia misma de tus suspiros, tus risas y tus oportunidades. Miras el depósito superior y te convences de que es inagotable, de que siempre habrá suficiente para mañana. Pero un día, el sol golpea el cristal de una manera diferente y te das cuenta de que el flujo nunca se detuvo, ni siquiera cuando dormías, ni siquiera cuando decidiste que ‘no era el momento adecuado’ para ser feliz.

